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Autor Tema: Los Ángeles Guardianes  (Leído 1699 veces)

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roby

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Los Ángeles Guardianes
« : diciembre 05, 2008, 11:23:12 am »
Comunicación espontánea obtenida por el Sr. ..., uno de los médiums de la Sociedad.

Es una doctrina que debería convertir a los más incrédulos por su encanto y por su dulzura:
la de los ángeles guardianes.
Pensar que se tiene junto a sí, a seres que son superiores a nosotros, que están siempre ahí para aconsejarnos, sostenernos, ayudarnos a escalar la áspera montaña del bien, que son amigos, más seguros y devotos que los más íntimos vínculos que pueda tenerse
en la Tierra, ¿no es una idea bien consoladora?
Esos seres están allí por orden de Dios; fue Él quien los colocó junto a nosotros, y están ahí por Su amor, y cumplen, junto a nosotros, una bella pero penosa misión.
Sí, en cualquier parte que estéis, ellos estarán con vosotros: en los calabozos, en los hospitales, en los lugares donde impera la corrupción, en la soledad.
Nada os separa de ese amigo al que no podéis ver, pero del cual vuestra alma siente los más dulces impulsos y oye los más sabios consejos. ¡Por qué no conocéis mejor esa verdad!
¡Cuántas veces él os ayudó en los momentos de crisis, cuántas veces os salvó de las manos de malos espíritus!
Pero, cuando llegue el gran día, ese ángel del bien, vendrá a deciros:
«¿No te dije esto? Y tú no lo hiciste.
¿No te mostré el abismo y tú no te preocupaste por él? ¿no te hice oír en tu conciencia la voz de la verdad, y no seguiste, acaso, los consejos de la mentira?
» ¡Ah! Interrogad a vuestros ángeles guardianes; estableced entre ellos y vosotros,
esa ternura íntima que reina entre los mejores amigos.
No penséis en ocultarles nada, porque son el ojo de Dios y no podéis engañarlos.
Soñad con el futuro, procurad avanzar en ese camino, vuestras pruebas en él, serán
más cortas, vuestras existencias más felices.
¡Id, hombres de coraje! Lanzad lejos de vosotros, de una vez por todas, esos prejuicios
y simulaciones, entrad en el nuevo camino que se abre delante de vosotros; caminad,
caminad.
Tenéis guías, seguidlos; el objetivo no puede faltaros, pues ese objetivo es el mismo
Dios.
Para aquellos que piensan que es imposible que espíritus verdaderamente elevados, se sujeten a una tarea tan laboriosa que realizan en todo momento, les diremos que influimos en vuestras almas estando a varios millones de leguas de vosotros. Para nosotros, el espacio no es nada, y aun viviendo en otro mundo, nuestros espíritus conservan sus lazos con el vuestro. Gozamos de cualidades que no podéis comprender, mas debéis estar seguros que Dios no nos impone una tarea por encima de nuestras fuerzas, y que no os abandonó ni dejó solos en la Tierra, sin amigos y sin apoyo. Cada ángel guardián tiene
a su propio protegido sobre el cual él vela, como un padre vela sobre su hijo; él es feliz cuando lo ve seguir el buen camino, y gime cuando sus consejos son despreciados.
No temáis de cansarnos con vuestras preguntas; permaneced, al contrario, en relación con nosotros, pues seréis más fuertes y más felices. Son esas comunicaciones de cada hombre con su espíritu familiar, que hacen a todos los hombres médiums, médiums ignorados hoy que se manifestarán más tarde, y que se esparcirán como un océano sin límites, para hacer retroceder a la incredulidad y la ignorancia.
Hombres instruidos, instruíd; hombres de talento, elevad a vuestros hermanos. No sabéis qué obra cumplís así: es la de Cristo, aquella que Dios os impuso.
Porque Dios os dio la inteligencia y la ciencia, si no es para participarla a vuestros hermanos, entonces ciertamente para hacerlos avanzar en el camino de la alegría y de la
felicidad eterna.

San Luis, San Agustín.

Nota: La doctrina de los ángeles guardianes que velan sobre sus protegidos a pesar de la distancia que separa de los mundos, no tiene nada que deba sorprendernos.
Al contrario, ella es grande y sublime.
¿No veis sobre la Tierra a un padre velar por su hijo, aunque esté alejado de él; ayudarlo con sus consejos por correspondencia?
¿Qué habría pues de extraño que los espíritus puedan guiar a aquellos que toman sobre su protección, de un modo u otro, toda vez que, para ellos, la distancia que separa los mundos es menor que aquella que, en la Tierra, separa los continentes?