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Autor Tema: Musica de Ambientación  (Leído 1861 veces)

roby

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Musica de Ambientación
« : noviembre 27, 2008, 10:31:04 am »
Considerando que lo que se suele llamar «Música Espírita» puede ser dividida en las clases:
Música para Evangelización, para Ambientación y para Divulgación, hablaremos hoy un poco sobre la Música para Ambientación.
Comprendemos el término ambientación como significado a la preparación de alguien para que se adapte a un ambiente o medio, conforme definición del Diccionario Aurelio. Sin embargo, podremos decir que la música para ambientación es aquella que predispone a que los pensamientos y sentimientos estén de acuerdo con el ambiente, que induce a las personas a adaptar sus vibraciones a la vibración de un determinado lugar o de una determinada tarea a realizar.
Así, cada ambiente tendrá un tipo de música apropiado para colocar a las personas tranquilas. En caso de un ambiente espírita, tal música deberá ser capaz de calmar,
sugerir buenos pensamientos, facilitar la concentración, al final espiritualizar y elevar las vibraciones.
Para alcanzar este fin, la música necesita ser suave, con estructuras relativamente simples, y debe ser oída siempre en volumen no muy alto. Las disonancias que hacen parte de la construcción armónica deben tener la función de embellecimiento, enriquecimiento, nunca creando la sensación de tensión o choque. Momentos adecuados para este tipo de música son: la preparación para la oración, para una reunión mediúmnica, para el trabajo de
pases, entre otros. En algunos grupos, al aproximarse los minutos finales de una reunión mediúmnica, la colocación de la música sugiere a los médiums que inicien la desconcentración, sin causar sobresaltos.
La música para ambientación puede ser instrumental o contener letra. Naturalmente, la letra es más un elemento que puede auxiliar a conducir las ideas, y, por eso, es útil durante la aplicación del pase, por ejemplo, para que los hermanos que estén recibiendo la transfusión fluídica puedan en unísono dirigir sus pensamientos para un tema superior, y evitar la distracción.
En muchas casas espíritas es común oír, en estas ocasiones, grabaciones de composiciones eruditas, de autores como Bach, Mozart y Chopin, entre tantos. En algunas otras, es común usar cassettes de temas musicales de películas, que posean las características antes mencionadas.
En otras, ya se escuchan creaciones actuales, en el estilo new age. Todas estas alternativas son igualmente buenas, mientras se cumpla el objetivo principal, que es el
de favorecer un ambiente purificado.
Infelizmente, aún son raras las iniciativas espíritas de grabación original de músicas de esta clase. Talvez por exigir mayor detalle técnico, talvez por el hábito del uso de
músicas listas. Sin embargo, algunos trabajos de calidad ya existen, y pueden ser encomendados a través de algunas distribuidoras. Corriendo el riesgo de omitir otros
nombres valiosos, menciono un CD. Cabete por Elói Braga – versiones instrumentales de composiciones del nostálgico Joao Cabete, como «Fin de los Tiempos» y «Gratitud a Dios», entre otras perlas.
Debemos considerar que aquellas músicas que cantamos antes de salir para una tarea de la Campaña Auta de Souza (Campaña del Kilo, como es conocida por algunos), o durante el trabajo, o aún las que se toca y canta en la apertura de un Encuentro Espírita, tales músicas también pueden ser consideradas de ambientación. Pues ellas predisponen a los oyentes al trabajo, al estudio, despiertan la energía necesaria para tareas cristianas variadas, envolviendo a todos en alegría sana y productiva. Por definición, entonces,
son músicas para ambientación, aunque con características artísticas diferenciadas: aquellas, de ritmo estimulante y construcción melódica más vigorosa.
Aquí, ambientación significa también animación.
Es importante que todos sepamos seleccionar la música adecuada para el momento y el local apropiado.
La música indiscutiblemente posee un enorme poder de influencia sobre el estado de ánimo del ser humano, y, como espíritas, debemos tener conciencia de eso para utilizar bien este poder. La caridad se manifiesta de diversas maneras; y auxiliar al prójimo a equilibrar sus pensamientos y sentimientos, a armonizar su campo magnético, tanto como ayudarlo a
tener disposición para practicar el bien, para instruirse, a luchar por su reforma íntima, todo eso también es caridad, y puede ser hecho a través de la música.
Valoricemos siempre el trabajo de nuestros compañeros que se dedican a este terreno de servicio, pasando a incluir en nuestra discoteca personal títulos de música espírita (así como ya hicimos en nuestra biblioteca), divulgando aquellos que nos agradan, y estimulando a los que tienen vocación a producir obras de valor artístico y doctrinario.