Sin ánimo de ofender a nadie, ayer estaba con el autoestima un poco baja, y comencé a escribir sobre lo maravilloso que soy, y llegué a una peculiar conclusión que me gustaría que lean y apliquen si quieren mejorar su autoestima (y no los hace sentir incómodos, Ji ji ji):
Yo soy Dios, el también, y ella, y tu también lo eres. Todos estamos conectados a esa energía superior que llamamos Dios, y no hay ninguna barrera entre nosotros, estamos conectados. Tu vives en Dios y el en tí, estamos conectados a Dios y formamos parte de Él. Tenemos el poder de un dios:
Crear. ¿Y qué mejor herramienta para crear que la mente? Precisa. No podemos compararnos ni pensar quién es mejor que quién, porque todos somos la máxima expresión de la vida. No hay distinción entre un rey o un mendigo, tenemos el mismo poder y la misma dignidad. En nuestras innumerables vidas hemos sido de todo, ricos y pobres, reyes y mendigos. Los últmos serán los primeros, y no hay que dejar que nadie nos falte el respeto, porque todos somos igual de maravillosos, todos tenemos
un Dios interior.
Saludos a todos las divinidades maravillosas y luminosas del Foro. ¡Saludos hermanos!
