Hola a todos.
Soy nueva en este foro y he dado con este hilo por casualidad. Me ha interesado especialmente la opinión de Secretario, por ser desde mi punto de vista la más sana y racional. Respetando las respuestas de los demás , en mi opinión, los fanatismos son precisamente la antítesis de la evolución mental y la tolerancia. ¿Cómo puede un ser un humano vivir en sintonía con el universo cuando está asfixiado por sus ideas hasta el punto de no poder tolerar otras teorías que las cuestionen? La respuesta de este perfil suele ser siempre la misma: "¿Qué haces en nuestro mundo?, ¡sal de aquí! ¿Por qué entras en nuestro espacio para emponzoñarlo con tus dudas señor Secretario?"
Creo en la ley de la atracción desde pequeña, es decir, mucho antes de que se armara todo este negocio del Secreto. Creo en la Ley de la Atracción por propia experiencia, pero no comparto las teorías de Rhonda Byrne ni los desvaríos de su negocio libro -documental. Es cierto, como dicen muchos, que antes de que ella sacara a la luz esta titánica fantasía sobre la ley de la atracción, ya se había escrito Aladino y la lámpara Maravillosa... Y que, como en El Secreto, la fábula plantea cuestiones sobre la naturaleza de nuestros sueños y nuestros deseos, imaginando lo fantástico que sería que esas fantasías redondas se hicieran realidad en un mundo donde nada es perfecto. La diferencia entre una fábula y la otra está en cómo se ha vendido cada una de ellas. El Secreto, respaldado por falsas realidades científicas indemostrables que colean por todas partes y se contradicen, per se para un público mayoritariamene ignorante, que ve lo que quiere ver y es susceptible de engaño y sugestionable, y la segunda simplemente como un maravilloso cuento.
Ahora bien, ¿por qué creo yo en la Ley de la Atracción y no creo en El Secreto? Yo tengo mi teoría, pero es mi teoría y solamente me sirve a mí. No puedo compartirla como hecho relevante porque lo que para mí funciona para otros lo más probable es que no sirva para nada. Simplemente es mi experiencia. Por lo tanto, no tengo necesidad de defender mis argumentos porque tampoco necesito que otros estén de acuerdo conmigo para reafirmarme. Me gusta aprender y leer las opiniones y experiencias de otros enriquecen mi punto de vista, por eso me he registrado en el foro, pero abogo por el hecho de que la verdad es un camino que ha de recorrerse siempre en solitario, así como nacemos y morimos, y debemos de ser menos dogmáticos, sectarios y más humildes a la hora de defender o exponer nuestras opiniones. Aquí nadie es maestro de nada.