Queridos seguidores del secreto, habiendo leído sus respuestas a mis comentarios, debo reconocer que no he actuado de la mejor forma. Pido disculpas por mis maneras y quédense tranquilos que voy a abandonar este foro, pues si es para quienes creen en esto no tengo nada que hacer. No obstante, como había investigado un poco el libro y la película, me parecía interesante confrontar con sus más fervientes defensores.
Si alguien se sintió mal por mis comentarios, me disculpo. Sólo me retiro con algunas ideas: respeto a ustedes y sus decisiones. Sé que nadie los obliga a seguir esta corriente. Ahora y nuevamente con el corazón, ¿no piensan que todo esto de pensar permanentemente en nuestros deseos no nos lleva a encerrarnos en nosotros mismos? es decir, en lo que queremos, todo el tiempo, y así nos volvernos un poco caprichosos, por no decir egocéntricos??? pensar en la riqueza y otras cosas... Reflexiono sobre otros valores distintos a los que pregona esta creencia: el de dar, servir, ocupar el último lugar, olvidarse de uno mismo y el testimonio de los santos, que no pensaron en sí mismos, sino que fueron lo que fueron

en los demás y fueron verdaderamente felices. Después, seguimos obsesionados con el dinero y lo entiendo, porque para esta sociedad el éxito se mide según nuestras cuentas bancarias. Discúlpenme que se los diga, pero valemos mucho más que nuestra fortuna, nuestro valor es independiente de lo que tengamos.
Me viene a la cabeza el evangelio del hombre rico, preocupado por acumular sus cosechas y que había pensado en demoler sus graneros para hacer otros nuevos y ahí poder almacenar todo y después no hacer más nada, sino darse buena vida. Ese mismo día Dios le habla diciéndole que esa misma noche iba a morir y lo cuestionaba sobre para qué tanto esfuerzo... Mi conclusión, se la pasó

como ser rico y después disfrutar todo, sin pensar que sólo Dios tiene la última palabra y tan mentalizado el tipo en el tener, nunca se preocupó por ser. Sinceramente me da un poco de verguenza los caraduras que hablan en la película orgullosos por sus mansiones de millones de dólares... tanta avaricia, tanta acumulación, tanto enfermizo amor propio... ser ricos, como si tuviese un valor en sí!!!
Pienso en el valor de las personas que tras morir se los recuerda como personas generosas, que se realizaron

en los demás antes que en ellos mismos. Miren cuando llegue su momento de partir y los encuentre empecinados por alcanzar tantas cosas, ensimismados y viendo pasar la verdadera vida por el costado, la vida de los valores imperecederos, el amor, la entrega, etc. Y no la avaricia de "querer ser ricos".
Les dejo nuevamente mi web por si a alguien le interesa.
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Eliana
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