¡Hola amigos!
El día de hoy escribo por acá, porque quisiera tomar fuerza e inspiración de todos ustedes. Han sido semanas muy complicadas para mí y me siento un poco desganada y decaída el día de hoy.
Siempre me he considerado una persona positiva, que trata de hacer las cosas bien, con alegría, con total desinterés, de manera altruista. Todos los días comienzo la mañana

que será un día extraordinario. Agradezco por todo lo que tengo en mi vida, por la oportunidad de vivir un nuevo día. Me empeño mucho en mi trabajo, tengo actividades altruistas trabajando con un par de ONGs. En fin, creo que soy una buena persona y que tengo una buena vida.
La LDA siempre ha sido una bendición para mí.
Pero desde hace semanas, no sé por qué, siento que las cosas no van como yo quisiera. Al menos en el tema del trabajo y del amor. Por suerte en el tema del dinero todo está estable y bueno, eso siempre es importante.
En el trabajo me he esforzado mucho y va bien. He logrado muchas cosas importantes y estoy muy contenta y conforme. Pero el problema es que mi jefe jamás parece estar contento conmigo. Por más que doy, él exige más. Esta semana se supone que la tenía de descanso y aún así me programó varias reuniones de trabajo. Yo ya tenía una agenda hecha para esta semana y por esas reuniones tuve que mover muchas cosas en la agenda, lo que me causó una angustia tremenda. En este momento, mientras escribo esto, siento que traigo un poco de taquicardia y me duele un poco el estómago, de la presión que el jefe pone en mí. Hace un rato me llamó por teléfono para decirme que tenía una reunión y que no había asistido a ella… yo no tomé la llamada, me dejó el mensaje en el correo de voz, pero se notaba fastidiado. Pero es una reunión de la que yo no tenía conocimiento… ¡y además estoy de descanso! Sé que me va a llamar la atención.
No le importa cuanto trabaje, es lo mismo siempre. El resto de mis compañeros de la oficina se la pasan jugando juegos en el Facebook, viendo videos en Youtube, hojeando catálogos, haciendo llamadas personales… uno de mis compañeros JAMAS se presenta en la oficina y sin embargo el jefe le tiene todo tipo de consideraciones. Y yo, sinceramente, siento que soy la única que trabajo y que trabajo bien y es a mi quien me carga toda la responsabilidad y me exige demasiado. Estoy llegando a un punto en que el estrés me está haciendo reacciones físicas. Y yo amo mi trabajo, es algo que me encanta hacer… pero quisiera que el jefe me valorara y me dejara de estar molestando tanto. Me tiene muy mal.
Por otro lado, y no sé si este tema del trabajo esté afectando otras áreas de mi vida. En cuestiones sentimentales, me siento en un limbo. No ha sucedido nada, ni para bien ni para mal. Quienes me conocen saben que tengo una relación con un hombre al que adoro… y que pasé un tiempo con él en su país apenas hace dos meses. Después de todas esas semanas extraordinarias que pasamos juntos, la comunicación se ha vuelto muy escasa, muy básica. Y no sé qué esté sucediendo. En cuestiones de amor siento que todo lo traigo de cabeza y no comprendo que sucedió. No sé si yo misma me estoy boicoteando en este sentido.
La verdad es que es difícil admitirlo, pero me siento triste… me siento cansada, como que a estas alturas de la vida las cosas ya no son tan importantes para mí, cosas que antes significaban mucho.
Y odio sentirme así. Yo soy una persona alegre, positiva, trabajadora, emprendedora, apasionada… y quiero seguir siendo así, porque me gusta ser así, porque es la mejor manera de vivir cada día, esperando una sorpresa, alegrándose por las cosas pequeñas de la vida, viviendo la magia.
Y este estado de letargo en el que me encuentro no es bueno.
A veces pienso que solo hay que resistir un poco más y que las sorpresas extraordinarias están esperándome a la vuelta de la esquina… solo si resisto un poquito más. ¡Pero como es complicado!
Quizás solo escribí esto por acá para desahogarme un poco. De hecho me siento algo más tranquila. Pero igual, se aceptan sugerencias y comentarios. Ustedes siempre me hacen mucho bien.
¡Un abrazo cariñoso!