El libro El Secreto llegó a mis manos el año pasado. Recuerdo que apenas leí la contra tapa me enganchó tanto que al cabo de 2 días ya estaba re-leyéndolo. Apenas me enteré de la existencia de la película, la busqué y la bajé de Internet. Actualmente sigo viéndola de vez en cuando para recordar los detalles que se me van olvidando.
Empecé a utilizarlo en pequeñas cositas, como por ejemplo para no esperar el bus más de 5 minutos. Ese bus se demora mucho lo que es bastante tedioso. Por eso, cada vez que voy hacia el paradero, visualizo el bus llegando y yo subiendo. Cuando llego el bus ya viene o no tengo que esperar casi nada porque pasa antes de 5 minutos ^^
Pero esas son cositas pequeñas. Os contaré la que me hizo pensar: “HEY, ESTO SÍ QUE FUNCIONA DE VERDAD!”
Era el periodo de toma de ramos y horarios en mi Universidad para el 1er semestre del 2008, este periodo comienza a fines de diciembre y finaliza en enero. Estaba a fines de diciembre.
En mi universidad la toma de asignaturas se hace por medio de Internet, por lo que el día que comienza hay que estar tempranísimo online para tomar los que más te acomoden y así formar tu propio horario. Tengo una compañera con la que suelo hacer la mayoría de los trabajos y tomar las asignaturas, por lo que acordamos en tomar el mismo horario como siempre.
Pero resultó que el día de toma de ramos me quedé dormida y quedé con un horario horrible, lleno de ventanas y de los 6 ramos, coincidía apenas en 2 con mi compañera.
El cambio de horarios es sumamente complicado en mi universidad y se lo conceden a poquísimas personas con razones estrictamente justificadas. Y como yo no tenía una razón de peso para pedir cambio de horario me hice la idea de resignarme y asumir mi nueva realidad estudiantil. Pero entonces me acordé del secreto y pensé: “no pierdo nada con probar”.
Así que le pedí al Universo quedar en todos los ramos con mi compañera y en un horario sin espacios de tiempo entre clase y clase.
El plazo de toma de ramos finalizó a principios de enero y las clases empezaban a mediados de marzo. Durante ese tiempo de vacaciones me fui a la playa y luego al campo. Me despreocupé totalmente del tema y me metí en la cabeza que tenía el mejor horario del mundo, que estaba en todas las asignaturas con mi compañera y no paraba de dar las gracias. Mi madre que conocía mi realidad me preguntaba: “¿qué vas a hacer con lo del horario?” y yo le respondía que nada, que estaba todo resuelto y que el Universo ya lo había cambiado para mi.
Creí a ojos ciegos. Cada vez que me venía un pensamiento negativo a la cabeza con respecto a eso me imaginaba con mi nuevo horario y en las mismas clases con mi compañera. Tenía claro que el “cómo” hace las cosas el Universo no era asunto mío. Y tampoco trataba de pensarlo, porque no había manera de que el horario se cambiara sin que yo moviera un dedo, y aunque los hubiese movido habría sido imposible.
Hasta que llegó el primer día de clases. Yo tenía el peor horario del mundo y no coincidía con mi compañera. De 6, como dije, solo coincidía en 2, al que llamaré ramo A y B. Los ramos C, D, E y F los tenía en distintos horarios y con gente que no conocía. Creí entonces que el Universo no había hecho su trabajo y ya era demasiado tarde para yo hacer algo al respecto. Pero hice lo posible por no perder las esperanzas.
Se dio justo la “casualidad” de que el profesor de la clase C le daba igual las secciones de las clases, por lo que podía entrar a la clase de mi compañera, o ella a la mía y el profesor no ponía problemas. Desde ahí en adelante entré a la de mi compañera porque me acomodaba más en cuanto a horarios. Ya tenía 3 ramos con ella.
Después, entré a la clase D por la mañana y estaba mi compañera. Tampoco había podido tomar el ramo D en el horario que habíamos acordado así que quedamos juntas. Ya tenía 4 ramos con ella.
En la clase E, uno de los estudiantes necesitaba hacer un cambio de sección (la sección en la que estaba mi compañera) con alguien de la mía por problemas de trabajo. Iba saliendo de la clase y se dio la casualidad que la misma persona se acerca a mí y me pregunta “¿sabes de alguien que quiera hacer un intercambio de cupos?”. Claro, esa persona era yo! Así que hablamos con la encargada de los ramos de mi carrera e hicimos intercambio de sección. Ya tenía 5 ramos con ella. Mi deseo se estaba haciendo realidad!
Aprovechando que ya estaba ahí con la encargada, pregunté sobre la posibilidad de un cupo de la clase F (la última que me faltaba por cambiar para tener el horario que le había pedido al Universo).
La encargada me dijo que tendría que ver en la red. Entró al sistema y no había posibilidad. Estaba todo tomado. Aún así me mencionó que la única manera sería que un estudiante cambiara de ramo por el sistema y dejara un cupo, pero que era ya casi imposible teniendo en cuenta que ya habían empezado las clases. Pero que si tenía un poco de suerte podría darse la oportunidad.
Ya tenía casi el mismo horario, solo me faltaba 1 ramo. Llegué a mi casa emocionada y siempre dándole las gracias al Universo. De la nada ya tenía 5 ramos con mi compañera. Era lo que le había pedido al Universo…solo faltaba uno, pero la verdad es que ya casi no me importaba, tenía la mayoría y estaba sorprendida. Ese día en la noche entré al sistema de toma de ramos de mi universidad para ver si había un cupo para el ramo F. No había ninguno. Pero no sé por qué, aún no me lo explico, entré nuevamente y SORPRESA! Había aparecido un cupo. Lo tomé rápidamente y quedé en los 6 ramos con mi compañera.

El Universo lo hizo por mí. Prácticamente no moví un solo dedo, sólo me concentré en lo que quería y di las gracias todas las veces que pensaba en ello. Así fue como en un mismo día pasé de tener el peor horario de clases a tener el mejor.
Las cosas fueron sucediendo de manera tan mágica y espontanea que no me cabe la menor duda que el Universo fue quien logró que todo eso pasara. Fue todo tan sencillo y sin trámites tediosos de por medio. Ahora que se lo cuento a la gente de mi universidad no se pueden creer cómo tuve tanta “suerte” y pude cambiar el horario tan fácilmente en 1 día. Tengo compañeros que también querían cambiar asignaturas, la mayoría pasaron por un montón de trámites sin conseguir resultados. En cambio para mi las cosas fueron diferentes porque el Universo estaba de mi lado

El secreto sí que funciona, ya seguiré contando otras experiencias ^^
saludos a todos!!!
