Creer, es ya no te preocupes.
Creer es amor, amor es creer.
Creer es verdadera confianza en que todo esta resuelto.
Creer es sentir el abrazo del universo ante cualquier circunstancia.
Es sentir protección, amor, alegría del gran suministro universal en este momento presente.
Creer es abundancia interna, desbordándose hacia afuera.
Creer es la puerta grande al diario y sostenido dialogo con Dios.
Creer es el compromiso del atleta espiritual en ejercer la fe, ante lo que se presente.
Es cuando la boca hace pausa para que hable el corazón.
vivir confiada mente cada minuto, hora y el día.
Al creer en lo que no se ve, todo lo material en el mundo toma si sitio y se reduce a un puño.
Creer es poder.
Creer es fuerza, es alquimia y transforma.
Creer nos da el honor de ser Dioses de un gran Dios de amor.
Creer es el espíritu expandido y manifiesto sobre la materia.
Cuando amamos y creemos, entonces sabemos.
Al creer es entonces cuando entregamos ese anillo de compromiso al universo.
Ya sea en una petición, o confiando al universo nuestra vida misma, sin resistencia alguna,
porque ahora todo esta resuelto.
Cuando creemos vencemos sin esfuerzo y sin dolor, reducimos toda adversidad a nada.
Tener fe es tener luz, creer es libertad.
Juan 11:40 Si crees has de ver la gloria de Dios.
Para aquel que cree, todo es posible.
