No aprobé el exámen hasta el quinto intento, y aprobé el día que me daba todo igual, ese día estaba verdaderamente relajada.
Luego, estuve un año sin conducir hasta que me compré el coche y vamos, como si fuera nueva, iba despacito, despacito. Me compro el coche, enorme, y no me atrevía a cogerlo, me daba miedo, sudaba por las axilas de los nervios, bueno, era para verme. Y mi ciudad es la peor para coger un coche, lo aparcaba durante días sin tocarlo.
Un día para ir a trabajar, decidí cogerlo porque si no no aprendía. Lo hice estupendamente y a día de hoy, sólo he tenido un susto y nada más, me encanta conducir, superé mi fobia, si yo pude, vosotros también.