Marikilla te contesto tarde pero lo hago pues me has recordado a mi en mi situación laboral hasta hace unos meses, pues entré de suplenta en una empresa donde estuve casi un año y me tuve que marchar pues me estaba convirtiendo peligrosamente en la mascota de aquel lugar, ya que los veteranos aprovechaban que entraron suplentas para que hiciéramos nosotras todo el trabajo y ellos tocarse las narices.
Encima había dos bandos, se llevaban fatal entre todos y si no eras de un bando tenías que ser de otro , y peor aún si eras independiente y pasabas del tema, entonces era casi que peor.
También en mi trabajo se pasaban notas entre ellas chicas ya con hijos y todo, muy infantiles para esa edad, puñaladas por la espalda, en fin.
Se acostumbraron a que yo era muy dispuesta para todo y me metían más trabajo, por lo que llegaba agotada, trabajaba probablemente más que otras personas y si algún día tenía un fallo a mi me caía una buena, cuando otros hacían el mismo fallo y no les decían nada. Acabé siendo esa persona que tiene que estar en cualquier curro a la que darle todo y de la que todo el mundo se acuerda para darle más tareas y para sacar de atolladeros. Encima sólo tenía un día libre a la semana que pasaba...durmiendo porque estaba agotada. Así que se acabó.
Ahorré un dinero, y me marché. A nadie le gustó mi partida y cuando se enteraron de que me iba las caras eran poemas pues significaban que ellos deberían emprender sus trabajos que al final acababa haciendo yo.
Si no llego a tomar esa determinación, aún estaría quejándome o peor: de baja por enfermedad porque eso era insoportable
No tengo trabajo pero sigo buscando y no me arrepiento de haberme ido, además, en aquel sitio raro sería que yo promocionase y llegara a ser alguien. Adiós y muy buenas, sé de sobra que aún lamentan mi marcha...qué le vamos a hacer.
Estoy ahora planteándome el emprender algo por mi cuenta, pero como todavía no sé el qué, pido al Universo un trabajo que me guste y donde esté a gusto.
Saludos y un

para todos.