Los humanos, ignorantes como somos de la esencia de la divinidad, nos empeñamos en dar forma a Dios de manera inflexible. Nos inventamos imágenes y defendemos a ultranza su "supuesto" nombre olvidando que fueron otros hombres igual de pequeños que nosotros quienes le dieron una denominación a "algo" o "alguien" que por su vasta omnipotencia no puede ser nombrado.
De hecho, en el judaísmo clásico era un completo tabú mencionar a Dios con un nombre por lo que la mayoría evitaban hacerlo o simplemente lo nominaban "el altísimo" debido al gran respeto que esto les suponía.
Se declaran guerras, se condenan herejes, se ajustician pecadores en nombre de Dios.
¿Quien diablos somos para saber que desea Dios?¿Tan prepotentes nos proclamamos?
¿Como sabemos lo que le importará a Dios como le llamen?¿Acaso Jesucristo se sacrificó para defender sólo una idea semántica de la divinidad?
La respuesta es no. Cualquiera que analice en profundidad textos canónicos y/o apócrifos comprenderá al instante que se sacrificó para llevar paz, conocimiento y amor al mundo. Y en lugar de quedarnos con el mensaje nos quedamos a menudo con la simple adoración de la imagen. Que gran fracaso para un Dios es que se pierda su profundo mensaje y solo se quede la adoración básica y simplista.
Yo, prefiero quedarme con las palabras y la gran lección que éstas conllevan. Y si alguien quiere llamarle a la divina inspiración Dios, Universo, Energía Divina, TAO, Yo Superior, Manitú o Joan Manuel Serrat... por mí perfecto.
"El Sábado vino a existir por causa del hombre y no el hombre por causa del sábado" (Marcos 2:27)
Yo me quedaría con la esencia del mensaje de Dayana, que es muy bonito, y trataría de obcecarme menos con problemas semánticos amigo/a Fenix.
Al fin y al cabo estamos en este foro para ser un poquito o un mucho más felices. Tú cree en lo que crees que tienes todo el derecho a hacerlo y está genial que lo hagas y permite que los demás se expresen a su modo. (Lucas 10:37)
Un saludo afectuoso :bye: